Proyectos

En esta sección se hace una breve descripción de los proyectos y las ideas en las que está trabajando Parte y Amalgama. La intención es la de que las palabras usadas para emborrar nuestras hojas de papel se conviertan un día en fotogramas proyectados sobre una pantalla.

Cada uno de los proyectos está en una fase diferente y requiere de unas necesidades distintas para ser llevardos a la práctica.

Carta de Cuba

Distorsión de un mapa de Cuba

«Es media tarde en el chigre de Asturias. Aún es algo temprano, los obreros aún no han salido de sus trabajos, así que solo hay una mesa ocupada en la que se juega al dominó, un grupo de paisanos en la barra que charla en voz alta y dos hombres, ya mayores, que también charlan. Ante ellos, descansando sobre la barra, dos vasos grandes y vacíos, con el poso de un vino tinto aún».

Así arranca una historia en la que un jubilado cuenta un recuerdo, el de un muerto que le sigue viniendo a la cabeza. La narración pronto se convierte en imágenes que evocan otro tiempo lejano, que pensábamos que habíamos dejado atrás, pero que tozudamente, en nuestros días, se repite, pues el hambre ha vuelto.

El guion, terminado hace unos cuantos meses, está basado en el relato Carta de Cuba del escritor asturiano Vicente García Oliva, un hermoso cuento con el que mostrarnos las barreras impuestas por la sociedad y la lucha callada de quien intenta superarlas. Ambientada en un entorno duro, nos enseña lo difícil que resulta sobrevivir en los malos tiempos para quien nada tiene.

El texto está escrito para ser intepretado en asturiano. Esta condición nos hace pensar que el entorno óptimo de rodaje ha de ser Asturias, con actores y técnicos de allí. En eso estamos, en la búsqueda de ese equipo con el que llevar adelante el proyecto.

Hermanos

Distorsión de tres hermanos

«Es el interior de un pub bastante oscuro y sucio. La decoración es antigua, barra blanca, muchos cristales, moqueta, columnas y botellas a las que sería necesario sacar el polvo. Se oye música comercial de los años 80. El camarero sirve una copa de brandy, levantando la botella para que el chorro coja cierta altura, se escuche y salpique los laterales de la copa. Ramón, sentado sobre un taburete en la barra, mira la copa que le está llenando el camarero. Cuando el licor sobrepasa la línea roja de la copa el camarero le mira y levanta la botella para que no caiga más. Ramón le hace un gesto para que ponga un poquito más. El camarero obedece. Al fondo, hay otro cliente del pub. Está sentado en un sofá, acorde con la decoración del bar, y hace solitarios muy despacio sobre una mesa redonda muy pequeña. De vez en cuando se sonríe solo».

Ramón es alcohólico y está sin trabajo. Se podría decir que es un hombre que ha perdido el presente. De sus hijos apenas se ocupó nunca, nada les va a dejar tampoco. Crecieron en un barrio obrero, con las amistades que les cayeron en suerte, entre unos hábitos determinados, descuidados por unos padres agotados y derrotados… ¿Podrán sus hijos ser otra cosa o tienen el destino marcado?, ¿servirán la inteligencia y la educación para torcer el camino?, ¿tenemos todos las mismas oportunidades?

De eso trata Hermanos, de contar con realismo vidas sin futuro y de las decisiones que toman los hermanos, unos para intentar salvarse, otros simplemente para sobrevivir.

Con el guion cerrado, pensamos que tenemos una historia redonda, sin limitaciones, lista para ser rodada y convertirse en una pequeña película contada en veinte minutos y con capacidad de emocionar y llamar a la reflexión.

Una cena mal contada

Distorsión de una cena romántica

Que cada uno cuenta la fiesta según le va en ella es algo consusltancial al ser humano. Cada cual tiene su punto de vista y generalmente, al contar algo, se olvida del de los demás. Una misma cena podrá ser contada de tantas formas como comensales y espectadores asistan a ella. Por ejemplo, habrá quien nos la enseñe con sus marcadas intenciones de conquista romántica y sexual, de macho dominador y triunfante. También quien nos la narre sin la menor pasión, mecánicamente, y desde fuera. Desde la experiencia, la inteligenica superior… Lo dicho, infinitas lecturas.

En realidad, esos puntos de vista nos definen más allá de lo que estamos dispuestos a admitir. La cena es una excusa, porque de lo que de verdad queremos hablar con este proyecto es de las personas, de su carácter, de cómo son y de qué pasta están hechas.

Y queremos hacerlo desvelando el misterio muy despacio, con frases que son sentencias para que el espectador juzgue y condene.

Una cena mal contada está en su fase inicial, la de idea que aún tiene que terminar de desarrollarse, así que aún nos queda mucho que trabajar en este proyecto.