Despidiendo que es gerundio

Una pequeña caricatura de nuestros días, donde, tras la reforma laboral, despedir a un trabajador se ha vuelto muy sencillo. Pero siempre hay casos más complicados…

Vídeo

Ficha y Cartel

Cartel de Vida Parada

Título: Despidiendo que es gerundio

Director: Vier Castellanos

Año y país de producción: 2012, España

Producción: Parte y Amalgama

Duración: 4'

Equipo artístico:

Emilio Linder (Fernando Quintana)

Rocío Mostaza (Ana Ballester)

Jesús Monroy (Rodrigo Nervudo)

Equipo técnico:

Vier Castellanos (Guion y Dirección)

Álvaro Gómez (Montaje y Ayudante de Dirección)

Mariano Izquierdo (Dirección de Fotografía)

Agustín de la Fuente (Sonido)

Juande García Aroca (Script y Ayudante de Producción)

Coque Couto (Foto Fija)

Toni Gutiérrez (Diseño Cartel)

Agradecimientos: Felipe García, Manuela Fernández, Knowdle y Matadero Madrid

Fotos

Reseñas

30.10.2012. José Luis Mora. Cortos con Ñ

Escrito, rodado y editado en muy pocos días para ser presentado a concurso en un festival de cortos exprés, el cortometraje de Vier Castellanos supone una lograda y muy acertada reflexión sobre la situación actual del mercado laboral en España. Con el humor y el surrealismo como principales armas, el realizador escribe una historia con la que, de algún modo, todos podemos sentirnos identificados.

Hay mucha mala uva concentrada en cada frase que se escucha en el corto y la pronuncian unos personajes que representan muy bien todo aquello que pretende denunciar Vier Castellanos en su cortometraje. Aquí no hay grises y todos se mueven de manera muy clara entre el blanco y el negro, con la finalidad de señalar a las claras a algunos de los culpables de la situación que estamos viviendo actualmente. Pese a su fuerte carga política y social, aquí no hay nada panfletario y su autor se muestra muy objetivo contando esta historia. Además, por si fuera poco, el guión resulta muy entretenido y nos permite hasta echarnos unas risas mientras dura el cortometraje.

El solvente reparto formado por Jesús Monroy, Rocío Mostaza y Emilio Linder lo dan todo por sus personajes y se han amoldado a lo que requería de ellos su director para dar forma a unos personajes que, pese a su tono caricaturesco, tienen mucho de real.

No hay nada más que decir de un buen cortometraje que divierte mientras hace reflexionar.

Varios